Cuando el usuario de una tarjeta de crédito común realiza una compra, el dinero empleado para el pago es realmente un “préstamo”, proporcionado por la entidad bancaria donde tiene domiciliada esa tarjeta.

A principios del mes siguiente el usuario tiene el deber de pagar el crédito empleado a dicha entidad bancaria, en un solo pago que se le descontará de la cuenta.

Cuando el usuario emplea una tarjeta revolving también se emplea un dinero prestado por el banco para financiar la compra, pero las condiciones para su devolución varían:

La tarjeta revolving aplaza el pago del capital dispuesto, dividiéndolo en varias cuotas mensuales. Por otro lado los intereses de las tarjetas revolving también son mucho más altos.

¿Por qué se llaman revolving?.

Estas tarjetas reciben el nombre de revolving porque el crédito que el usuario reembolsa al banco en cada cuota mensual, vuelve a estar disponible para este, de manera que puede usarlo de nuevo.

El término revolving nace de la palabra inglesa “Revolve” que significa girar o rotar, y que es precisamente lo que el dinero gastado con la tarjeta revolving hace: Rotar del banco al cliente.

Podríamos decir que el crédito de las tarjetas revolving es similar a un crédito rotativo equiparable a una línea permanente, ya que, siempre que abonen las cuotas mensuales, el crédito vuelve a estar disponible para el cliente.

¿Cómo funcionan los intereses de las tarjetas revolving?.

Lo primero que debemos saber sobre las tarjetas revolving es que, a diferencia de las tarjetas de crédito convencionales, no permiten abonar la totalidad de la deuda de una vez.

Siempre debemos abonar las cuotas mensuales, las cuales conllevan una serie de intereses que harán que nuestra cuenta disminuye mes a mes.

Este punto es muy importante, ya que los interés de las tarjetas revolving resultan especialmente atos, pudiendo llegar a alcanzar hasta el 27%. Es el cliente quien elige que tipo de cuota quiere emplear para hacer la devolución (Cantidad fija o porcentaje del crédito).

Sin embargo si elegimos una cuota demasiado baja podemos vernos en la situación de que la devolución mensual no cubre siquiera los intereses generados por la deuda, lo que ocasiona un pasivo que crecería mes a mes y al que deberíamos hacer fente.

Un ejemplo para entender los intereses de las tarjetas revolving.

Imagina que contraes una deuda de 1000€ con tu tarjeta revolving, la tasa anual equivalente (TAE) es del 25,61%, y pagas cada mes 25 € para saludarla.

Con estos datos, los cuales no son nada descabellados, tardaríamos 6 años y 10 meses en saldar la totalidad de la deuda.

Además al finalizar, las cuentas nos mostrarían que hemos pagado un total de 1.031€ en concepto de interés, más de la cantidad que en un principio teníamos adeuda.

Usuarios afectados por las tarjetas revolving.

Al ser un interés muy superior (Y claramente desproporcionado) al elaborado por el Banco de España, el tribunal supremo lanzó recientemente una nueva sentencia que permite a los usuarios reclamar las cantidades abonadas de más hasta el momento.

Si te has visto afectado o afectada por estos tipos de interés abusivos de las tarjetas revolving, puede que estés en posición de reclamar, contacta con tus abogados de confianza si estás en duda, para descubrir que se puede hacer.