A continuación en dabogados.es te explicamos qué es la ley concursal, quien puede solicitar un concurso de acreedores y los requisitos necesarios para hacerlo en cada caso:

Qué es la ley concursal

Denominamos ley concursal al grupo de normas que utilizamos para regular los procedimientos concursales de las empresas, como puede ser la regularización de los pagos pendientes ante los deudores (Por acuerdo mutuo o por liquidación forzada)

Cuando recurrimos a la ley concursal se elimina la suspensión de pagos, en ese momento aparece la quiebra e instauramos el concurso de acreedores. De esta manera resolvemos la actual situación de insolvencia de forma legal.

La ley concursal tiene como objetivo reflotar a las empresas en crisis, ya que contribuye al acuerdo amistoso entre los acreedores y la persona deudora.

Cómo acogerse a la ley concursal

Una vez que se conoce el estado de insolvencia de la empresa, se debe presentar de forma voluntaria un concurso de acreedores, antes de agotar la totalidad de los activos que se poseen.

El proceso debe llevarse a cabo dentro de los dos meses siguientes a conocer la insolvencia de la empresa.

Un empresario no puede cerrar de forma legal un negocio sin pagar la totalidad de la deuda a sus acreedores y trabajadores. Cuando el empresario no puede asumir la deuda deberá hacer frente a dichos pagos con su patrimonio personal.

Quién puede solicitar un concurso de acreedores

La legitimación para iniciar el concurso varía en función de cada caso:

Cuando hablamos de una persona física puede acogerse el propio deudor o uno de sus acreedores. Si se trata de una persona jurídica, estará en derecho de decidir sobre la solicitud el órgano de administración o de liquidación. En caso de entidades sin personalidad jurídica, la legitimación caerá sobre quien tenga la representación, en función de la legislación aplicable en cada caso.

Si es el deudor quien la presenta, se trate de una persona física o jurídica, se tratará de un concurso voluntario, si lo hace el acreedor hablaremos de un concurso necesario.

Requisitos para solicitar un concurso de acreedores

Estos son requisitos básicos que el deudor necesita para acogerse a un concurso de acreedores en la ley concursal:

Presentarse la solicitud en un margen comprendido entre la fecha donde se conoce la insolvencia y los dos meses siguientes.  Un escrito aclarando si se trata de insolvencia actual o inminente. Documentación necesaria Poder especial que le permita solicitar el concurso. Un informe que plasme de manera fiel la historia económica y jurídica del deudor. Inventario de bienes y derechos. Listado y relación de la totalidad de los acreedores, ordenada por orden alfabético.

Cuando es el deudor quien lleva la contabilidad de la empresa:

En caso de que sea la persona deudora quien se encarga de las labores contables de la compañía deberá presentar los siguientes documentos:

Registro de cuentas anuales. Cambios producidos en el patrimonio tras las últimas cuentas anuales. Estados financieros posteriores a las últimas cuentas anuales presentadas.

Cuando es el acreedor quien se acoge a la ley concursal:

Un acreedor a quien no se le abona la cantidad que se le debe también puede acogerse a la ley concursal.

En este este caso debe darse un solo requisito: Haberse despachado ejecución o apremio y que en su cobro sea detectado la existencia de alguno de los siguientes supuestos:

Un sobreseimiento en el pago corriente de las obligaciones del deudor. Embargos en el patrimonio del deudor que afecten a su capacidad para hacer frente al pago.  Liquidación del patrimonio del deudor.

También puede darse el caso de que se incumplan las siguientes obligaciones:

Pago de tributos exigibles tres meses antes de la solicitud de concurso. Deuda en las cuotas de la Seguridad Social y recaudación pública durante los mismos tres meses.  Incumplimiento en el pago a trabajadores dentro de dicho periodo de 3 meses.

Existe además la posibilidad de que sean terceras personas quienes soliciten el concurso de acreedores. El único requisito en este caso es tener un interés legítimo y acreditar la situación de insolvencia.

Acogerse a la ley concursal es un procedimiento efectivo pero se necesitan de conocimientos específicos para llevar el proceso con éxito, nuestro consejo es dejarse asesorar, sólo así ganarás en tranquilidad mientras consigues los mejores resultados.