Incluso cuando nos quejamos de nuestro jefe o de cuántas horas dedicamos al trabajo, ninguno de nosotros quiere pasar por un despido laboral. Cuando pasamos por ello, entramos en una fase de desconsuelo que puede afectar a nuestra salud emocional. Buscamos las causas y circunstancias que han llevado a ello, pero a veces obviamos que podría haberse tratado de un despido improcedente. ¿Quieres saber si este ha sido tu caso?

Qué es un despido improcedente

Bien, un despido improcedente es aquel que se lleva a cabo sin una causa o motivo justificado. Normalmente, suelen realizarse antes de que se cumpla el contrato, un detalle simple por el que desde ya deberías desconfiar.

Si hay algo por lo que sospechas que estás siendo víctima de un despido improcedente, cuando vayas a firmar el comunicado de despido, te recomendamos que incluyas un ‘no conforme’ junto a tu firma. Luego podrás hacer las averiguaciones precisas.

Gracias a esta marca, la empresa querrá llegar a un acuerdo contigo, pero ambos deberéis demostrar que tenéis la razón. Tú, alegando que no hay motivos justificados, y la empresa lo contrario. Dependiendo de cómo se vaya dando el asunto, podréis llegar a un pacto, aunque muchas empresas prefieren ir por la vía judicial. Si este es tu caso, en Dabogados somos expertos en despidos improcedentes y podemos ayudarte.

Cuándo podemos catalogar un despido de improcedente

Para saber si debes sospechar, te damos las bases por las que podemos decir que un despido no tiene motivos válidos.

No cumplir requisitos legales

Los artículos 51-55 de la Ley tratan sobre el procedimiento a seguir en un despido. Aunque cada contrato puede tener sus características, todos ellos deben cumplir los tres puntos siguientes:

Carta de despido entregada en mano Especificar las razones por las que se da el despido Fecha en la que el despido se hace efectivo Motivos no válidos

Si el empleado cree que las razones por las que está siendo despedido no son justificables, puede recurrir por despido improcedente con la ayuda de un abogado.

Discriminación

Cuando se cree que hay causas discriminatorias por religión, sexo, raza, edad, maternidad, o cualquier otro motivo, se recomienda llevar el caso ante los tribunales, pues es una prueba clara de despido improcedente.

En el caso de que un juez dictamine que efectivamente estamos ante un caso despido no justificado, la empresa está obligada o bien a devolverle el empleo al trabajador o a indemnizar.

¿Qué esperar de una empresa acusada de despido improcedente?

Si la empresa decide la readmisión, ésta debe ser con las mismas condiciones laborales que tenía anteriormente y deberá abonar los llamados salarios de tramitación. Estos son los días que corresponden desde el despido hasta que el trabajador es readmitido.

Si decide indemnizar, deberá darle al trabajador 33 días de salario por año trabajado y el trabajador tendrá derecho a desempleo. esto según la Reforma Laboral publicada en el BOE en 2012. Antes de esta, se estipulaba una indemnización de 45 días de salario por año.

No obstante, si el trabajador hubiera trabajado en la empresa antes del 2012, se computará una parte a razón de 45 días por año, y otra parte, a 33 días por año.

Antes de esta reforma también había un plazo máximo de 48 mensualidades, frente a las 24 que establece la nueva reforma del 2012.

Qué hago si estoy ante un despido improcedente

Si tienes claras sospechas de que tu empresa te ha despedido sin razón justificada, lo primero será presentar una alegación en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación.

Tras esto, se citará a ambas partes y se intentará que lleguen a un acuerdo de manera extrajudicial. Si no se consigue, el empleado tiene 20 días durante los cuales puede presentar una demanda en el juzgado. De esta manera será un juez quien decida al examinar las pruebas aportadas, si ha habido un caso de despido improcedente.

Si el dictamen fuera positivo, la empresa debe o readmitir al trabajador o indemnizarlo. En el primer caso contará con un plazo máximo de diez días para dar a saber su decisión al empleado.

Si las condiciones laborales no son las mismas en la readmisión, el trabajador puede recurrir por vía judicial y solicitar la indemnización correspondiente para cerrar toda relación con la empresa.

¿Estás ante un caso de despido improcedente? No lo dudes y ponte en manos de abogados especializados que puedan ayudarte a demostrar tu versión y conseguirte el mejor trato.

En Dabogados nos encanta mantenerte informado de todo aquello que te preocupa, y también tenemos un equipo de profesionales dispuesto a ayudarte en lo que necesites. No dudes en contactarnos.