En tiempos de crisis las empresas necesitan liquidez y en ocasiones se ven abocadas a despedir a empleados con el fin de mantenerse en pie. Aunque no siempre las causas para un despido se relacionan con una situación crítica, deben existir razones económicas que puedan justificar el despido de un trabajador. En ocasiones se relaciona con no poder cumplir los objetivos económicos de una empresa. Aquí es donde entra el llamado “Despido objetivo”

Despido objetivo ¿Qué es?

Hablamos de despido objetivo cuando una empresa decide prescindir de cierto trabajador por razones de objetivos de empresa, para ello tiene que estar amparado en el estatuto de los trabajadores y deben darse las siguientes situaciones:

-Ineptitud del trabajador, sea esta conocida desde el inicio de su relación laboral o adquirida con el tiempo.

-Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas del puesto que ocupe.

-Faltas al puesto de trabajo, que no tengan que ver con ausencias reguladas (bajas de maternidad, operaciones médicas, huelgas u otras). Se trataría por tanto, de ausencias intermitentes que superen un 20% de las jornadas durante al menos dos meses consecutivos o el 25% en cuatro meses discontinuos en un año. En este caso se debe valorar que el promedio de la plantilla no supere en ausencias el 2,5% en esos mismos periodos.

-Causas amparadas en el Despido colectivo, que incluiría causas económicas, razones técnicas, de reorganización o relacionadas con la productividad.

Causas económicas detrás un despido objetivo

Centrándonos en las causas económicas, veamos algunas situaciones en las que se puede aplicar el despido objetivo. Bajo la reforma laboral del año 2012, se contempla la posibilidad de que una empresa prevea, con razones para ello, que la situación en un futuro próximo llegará a ser más difícil, tal vez porque el motivo de su negocio se vea limitado por nuevas reglamentaciones o reducido por otras circunstancias no externas y ve necesario hacer un ajuste de plantilla para adaptarse a la futura situación, antes de que sea insostenible. En este caso la empresa debe aportar la documentación que justifique esa futura situación.

Una empresa puede justificar situación negativa actual cuando durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos o ventas de cada trimestre sea inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior y no cuente con los medios para mejorar sus perspectivas de negocio. Si bien, no hay un nivel que marque el límite de pérdidas contemplado en la ley para considerar un despido objetivo, sí debe haber una disminución persistente de ingresos.

La empresa deberá explicar cómo esta situación influye en el contrato laboral que tiene con el trabajador o trabajadores a despedir.

¿Cómo acreditar causas económicas en una carta de despido?

En la carta de despido debe quedar claramente expuesta la razón de este, es decir, se debe indicar la situación económica de la empresa, aunque no es necesario aportar documentación sobre sus cuentas, eso solo será obligatorio en caso de que un trabajador denuncie el despido y un juez lo requiera como prueba