¿Qué es la ley de la segunda oportunidad?

Las deudas se acumulan fácilmente cuando las cosas no vienen bien, por una razón un otra. Esto le ha pasado a millones de españoles, especialmente desde las más recientes crisis, como la del 2008 y la provocada por la pandemia del coronavirus. ¿Significa eso que nunca más podrán tener una buena salud financiera? No tiene por qué, ya que la Ley de la Segunda Oportunidad puede protegerles y ampararles. ¿Qué es esta ley, cómo funciona y quiénes pueden acogerse a ella? ¡Te lo contamos!

Qué es la Ley de la Segunda Oportunidad

Se trata de un mecanismo legal para particulares y autónomos que les permite renegociar e incluso liquidar sus deudas de maneras más flexibles e incluso por menos dinero del que deben.

De esta forma se permite que aquellas personas a las que la vida les dio un vuelco inesperado puedan superar una situación de quiebra o insolvencia y tener un nuevo comienzo.

Los intereses se suman rápidamente cuando hay deudas pendientes, lo que significa que la ‘pelota’ se va haciendo más y más grande, hasta el punto de que ya no podemos afrontarla. Esta situación, que pasan muchas personas, las ha sumido en una depresión e incluso muchas llegan a pensar en el suicidio. La Ley de la Segunda Oportunidad les da precisamente eso, una nueva oportunidad de empezar su vida social y laboral.

El objetivo de la Ley de la Segunda Oportunidad es amparar a aquellos que siempre han sido buenos pagadores, pero que por razones inesperadas ahora viven una situación diferente que no les permiten afrontar todo lo que deben.

Esta ley, en principio, era aplicable solo a autónomos, sin embargo ahora, también lo hace a particulares, velando por sus intereses y necesidades.

Cuáles son los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad

No todos los particulares y autónomos pueden optar por esta ley, sino que hay que cumplir una serie de requisitos demostrables. Son estos:

  • Hay que justificar que el deudor no tiene patrimonio mueble e inmueble con el que saldar las deudas. Esto podría referirse tanto a viviendas, locales, como a coches, motos, etc.
  • La deuda no puede superar los cinco millones de euros.
  • El deudor tiene que demostrar que las deudas se contrajeron de buena fe.

¿Qué significa contraer deudas de buena fe? Básicamente, que no nos hemos endeudado pensando simplemente en dejar de pagar y que sea lo que Dios quiera. Se debe haber intentado negociar con el banco, haber hecho un intento con los acreedores para ampliar plazos, dar un periodo de carencia, etc.

Por otro lado, el deudor que quiera acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad no debe haber sido condenado por delitos patrimoniales o económicos.

Y por último, si el concurso de acreedores lo declara culpable, no podrá optar a esta ley. Esto significa que los acreedores han comprobado que se contrajeron las deudas sabiendo que no se iban a poder a pagar o que podía hacerlo y no quiso.

Si crees que cumples con los requisitos para la Ley de la Segunda Oportunidad, habla con nosotros y te ayudaremos con todos los trámites.

 

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