La prueba pericial cuenta con una gran importancia, pues el resultado de un juicio depende en gran medida de esa pericia. Como sucede con todas las cuestiones relativas a un juicio y su preparación, elegir al perito es una tarea que requiere del máximo rigor.

A continuación vemos los requisitos que debe cumplir un buen perito para garantizar el correcto funcionamiento de la práctica pericial.

El proceso de elección del perito judicial

Conflicto de intereses

El primer paso a la hora de elegir un perito es comprobar que no existe conflicto de intereses entre este y las partes, como amistad o enemistad con alguno de ellos, así como dependencias laborales actuales o pasadas.

Experiencia del perito en cuestión

Conocer previamente la experiencia del perito en su área de actividad y a la hora de testificar en juicios es de suma importancia. La experiencia técnica en su área es muy importante, los conocimientos en cuanto a pericias se refiere también facilitan la tarea y ahorran tiempo en la labor pedagógica. Por otro lado, la experiencia ayuda al perito a transmitir seguridad.

Habilidades comunicativas

Otro de los requisitos más importantes de un buen perito es que sea capaz de expresarse por escrito y verbalmente de forma clara y con soltura. Esta parte es el mensajero de una información muy importante y si no se trata de un buen comunicador no podrá trasladar el mensaje de forma eficaz, por lo cual no llegará.

La personalidad del perito

Conviene tener en cuenta algunos aspectos de la personalidad del perito tales como la arrogancia o el egocentrismo, ya que en caso de poseer este tipo de cualidades convendría iniciar la búsqueda de un perito más humilde, pero con la misma experiencia y preparación.

De la misma manera es esencial que el perito sea una persona calmada y capaz de controlarse a sí mismo, pues si el perito pierde los nervios pueden surgir contratiempos en el proceso judicial.

Reputación

La reputación del perito en cuestión ayuda a que el juez y el jurado tenga más en cuenta su aportación. Algunos signos de reputación son las apariciones públicas, las intervenciones en casos importantes o los tratados del perito.

Honorarios aceptables

Aunque son muchos los factores por los que debemos regirnos a la hora de elegir un buen perito este es quizá el más importante pues, debe solicitar unos honorarios a los que el cliente pueda hacer frente. Nuestra tarea como abogados es la de conocer el monto de sus servicios y trasladarlo al cliente, si este finalmente da el visto bueno, habremos encontrado al perito de nuestro caso.

Aceptación con la teoría del caso

Si el perito no concuerda con nuestra teoría del caso, planteamiento del litigio y línea de defensa podemos tener problemas durante el contrainterrogatorio. A mayor sea el compromiso que el perito demuestra con nuestra defensa, menores serán los riesgos.

Por último debemos tener en cuenta que debe existir un buen feeling entre el abogado y el perito si queremos que todo fluya.