Cuando algunos piensan en hacer testamento, lo asocian a la edad o al estado de salud, sin embargo no necesariamente deben ser esas las únicas razones para otorgar testamento. Hay circunstancias que lo hacen conveniente, además cualquier persona puede hacerlo a partir de los catorce años, por lo que la edad no es un obstáculo, solo hay que tener en cuenta las razones por las que podríamos considerar beneficioso otorgar un testamento.

Podríamos decir que la mejor edad para otorgar testamento, sería la edad adulta, en la que una persona disponga de un patrimonio que pueda legar y de unas circunstancias familiares, como es tener cónyuge, pareja estable, hijos o ascendientes que puedan verse beneficiados.

Podemos decir que no importa la edad, sino las circunstancias y el hecho de realizar testamento, no significa que renunciemos a ningún derecho ni a ver expuestos nuestros bienes, de hecho no existe ninguna obligación de dar a conocer la existencia del testamento si no se desea.

El testamento se realiza de varias maneras, pero la más usual es la que se otorga ante Notario, como testamento abierto, en el cual el testador expresa su última voluntad sobre sus bienes u obligaciones, el Notario lo redactará, siempre ajustándose a las leyes como la legítima de una herencia que según el Código Civil, es la parte de los bienes que están reservados por ley y por los que el testador no puede disponer libremente, ya que corresponde a los llamados herederos forzosos.

Según el artículo 807 del Código Civil, los herederos forzosos son:

  • Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.
  • A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus hijos y descendientes.
  • El viudo o viuda en la forma y medida que establece este Código.

Dejar la redacción del testamento en manos de profesionales conocedores de todas las leyes y diferentes circunstancias que puedan darse en un testamento es lo más recomendable para evitar errores o testamentos nulos.

Una vez se realiza el testamento,  quedará custodiado por el Notario y solo lo dará a conocer en caso del fallecimiento del testador.

Por otro lado, el testamento no es irrevocable, sino que se puede cambiar cuando se desee. En todo caso el último testamento otorgado, sería el válido y dejaría los anteriores sin efecto.

¿Por qué tendríamos que cambiar un testamento?

Hay varias razones para modificar o cambiar un testamento, ya que las circunstancias en la vida van cambiando, ya sean familiares (matrimonio, nacimiento de hijos, adopciones, etc.), como patrimoniales (adquisición de bienes, o pérdida de los mismos, etc.), y por lo tanto harían necesario esos cambios que hemos mencionado.

Otra de las ventajas de realizar un testamento es el coste del mismo, el cual es económico pudiendo costar entre 36 y 60 euros y ahorraría gastos y trámites a los posibles herederos, con lo que podemos decir que es una buena decisión a tomar, que proporciona protección y tranquilidad tanto al testador como a los herederos.