Hay varias razones por las que podría declararse nulo un testamento, una de ellas es la incapacidad del testador en el momento de realizarlo. Según el Código Civil en su artículo 199, menciona que para declarar incapaz a una persona se precisa una sentencia judicial con base en las causas que establece la ley.

Según el artículo 200, las causas de incapacitación son: enfermedad o deficiencia persistente de carácter físico o psíquico que impidan a la persona valerse por sí misma. Así que entendemos que una persona que en el momento de redactar el testamento no presentara las facultades mentales para su realización o que por enfermedad física, no le fuese posible comunicarse tanto verbalmente, como por escrito, o bien la persona que accidentalmente no se halle en el momento de testar en su cabal juicio. Sin embargo si el testamento se hizo antes de la incapacidad tanto física como psíquica, sería válido. Por lo tanto para determinar la capacidad del testador se tendrá en cuenta únicamente el estado en que se encontraba en el momento de hacer el testamento.

Según el artículo 674 del Código Civil, se considerará nulo el testamento otorgado con violencia, dolo o fraude.

Estos casos mencionados corresponderían a un testamento ológrafo, es decir el testamento realizado por el testador por sí mismo siendo mayor de edad.

A su vez se requiere que el testador constate en el testamento el año, mes y día en que se otorgue y deberá estar firmado por el testador, la ausencia de alguno de estos requisitos hará que el testamento se declare nulo.

Igualmente serían declarados nulos, los testamentos otorgados sin autorización de un Notario si no se elevan a escritura pública y se protocolizan según la legislación notarial.

Por lo tanto la persona que tenga en su poder un testamento ológrafo, o bien quien pueda estar interesado, ya sea como heredero, legatario o albacea debe presentarlo ante Notario, en los diez días siguientes a aquel en que tenga conocimiento del fallecimiento del testador.

Los testamentos realizados ante Notario, presentan la garantía de estar asesorados por un profesional que se asegurará de que se cumplan todos los requerimientos legales, tales como: la capacidad del testador, su edad, la presencia de los testigos que exige la ley, a su vez dar fe de que conoce al testador o de haberlo identificado debidamente por los testigos y por tanto actuará según los requisitos declarados en el Código Civil lo que darán validez al testamento.

Por lo tanto, un testamento es válido siempre y cuando se cumplan todos los requisitos que establece la ley.

Quienes tengan constancia de ser beneficiarios de un testamento y no lo tengan en su poder, o sin tener conocimiento de que el fallecido lo haya efectuado, pueden acudir al Registro de Actos de Última Voluntad  y solicitar un certificado de últimas voluntades, donde podrán saber si el fallecido a otorgado testamento, qué Notario lo realizó y la fecha en que se realizó.