Cuando un matrimonio desea poner fin a su relación, inicia una demanda de divorcio, si es de común acuerdo es un proceso rápido y sencillo, especialmente si no hay hijos, si hay hijos el proceso puede tomar más tiempo, ya que hay que establecer convenio regulador, pero aun si el divorcio no es de mutuo acuerdo, incluso si una de las partes no está de acuerdo se realiza aunque tome más tiempo. Sin embargo para solicitar la nulidad matrimonial, hay que demostrar los motivos por los que el matrimonio debe ser considerado nulo.

Como hay dos tipos de solicitud de nulidad matrimonial, hay dos formas de llevar a cabo el proceso.

  • En los casos de nulidad del matrimonio civil, se inicia presentando demanda interpuesta por abogado y procurador y tendrá que presentarse ante el juzgado del domicilio de uno de los cónyuges. En estos tipos de procedimiento se pueden presentar recurso según lo dicta la ley de Enjuiciamiento Civil.

En este tipo de procesos se deberán presentar pruebas que demuestren los motivos para declarar como nulo un matrimonio.

Según el artículo 73 del Código Civil estas son las razones que se podrían presentar en la causa para solicitar la nulidad matrimonial:

  1. El matrimonio celebrado sin consentimiento matrimonial.

El matrimonio celebrado entre las personas a que se refieren los artículos 46 (menores de edad no emancipados o personas que estén ya casadas) y 47 (los parientes en línea recta por consanguinidad o adopción, entre otros).

  1. Salvo los casos de dispensa conforme al artículo 48 (menores de 14 no emancipados).
  2. El que se contraiga sin la intervención del Juez de Paz, Alcalde o Concejal Secretario judicial, Notario o funcionario ante quien deba celebrarse o sin la presencia de los testigos.
  3. El celebrado por error en la identidad de la persona del otro contrayente o en aquellas cualidades personales que por su entidad hubieren sido determinantes de la prestación del consentimiento.
  4. El contraído por coacción o miedo grave.
  • Cuando lo que se quiere conseguir es la nulidad eclesiástica, precisaremos de un abogado especializado en derecho canónico, que esté familiarizado con todo el proceso, ya que se tendrán que presentar pruebas sólidas para que el Tribunal eclesiástico de un matrimonio por nulo.

El Tribunal eclesiástico lo forman normalmente los obispos y concretamente el obispo perteneciente a la diócesis donde se celebró el matrimonio. Anteriormente se precisaban tres personas para representar dicho Tribunal pero con la nueva reforma llevada a cabo por el Papa Francisco, solo se precisa una y además el proceso se reduce aproximadamente a un año en lugar de los dos años que solía durar, siendo además gratuito por parte de la autoridad eclesiástica, la cual lo realiza a petición de un donativo.

No obstante tendremos que pagar la minuta del abogado especializado en derecho Canónico que nos lleve el caso.

La resolución por parte de este Tribunal tendrá que ser ratificado por un Tribunal Civil para que se lleve a efecto la disolución matrimonial.