La primera vista judicial de un litigante es un momento clave en su vida, un día que se graba a fuego en la memoria y que desborda emociones por los cuatro costados:

Estás nervioso, tienes ganas de hacerlo bien y sabes que la falta de experiencia te llevará a cometer alguna que otra metedura de pata.

Déjame decirte que es normal que te sientas así, hay una primera vez para todo y con calma todo se lleva mejor. A continuación en dabogados.es te damos algunos consejos para afrontar tu primera vista de la mejor manera:

Consejos para afrontar tu primera vista judicial:

Repasar bien el caso los días anteriores: De esta manera podrás preparar una pequeña guía con las pruebas y con las preguntas a formular y si es necesario con información documental sobre dichas preguntas.

Los días anteriores llama a los clientes y testigos para confirmar su presencia: De esta manera te aseguras que asistirán a la vista y puedes explicarles las buenas maneras que les ayudarán a conseguir un mejor resultado: La mejor forma de actuar, comportarse, vestirse… Esto te ahorrará disgusto de última hora.

Comprobar el maletín la noche anterior: O tu carpeta si utilizas este sistema para organizarte. Revisa que está todo el material necesario, los códigos, expediente, la tablet, material de escritura…

Comer bien antes de la vista: Tomando un buen desayuno que resulte saciante pero no pesado para desenvolverte con soltura. Si es necesario puedes tomar bebidas energéticas como el café antes de la vista para estar más alerta, si por contra crees que lo que necesitas es relajarte puedes tomar bebidas calmantes como la tila.

Duerme bien la noche anterior: No es fácil pero es un punto clave.

Lleva una botella de agua: El mero hecho de parar a beber puede ayudar a relajarte y ordenar tus ideas. Además evita que se te seque la garganta.

Ir con tiempo: Para localizar el juzgado, la sala de vistas y la sala de los juzgados donde recoger la toga. Recuerda coger una toga de tu taya.

Repasar el caso con los clientes: Antes de entrar a la vista conviene repasar todos los puntos con los clientes y partes involucradas. Si es necesario también es buena idea dar los últimos consejos o recordarlos para asegurarnos que todo se entiende bien.

Saludar al letrado contrario: O presentarte si aún no lo conoces, esto no solo te hace ver como una persona educada, si no que puede ser imprescindible si te gustaría (O le gustaría a él)  proponer un acuerdo antes de la vista.

Apagar el móvil o ponerlo en silencio antes de entrar al tribunal: Parece básico pero con los nervios muchas veces se puede olvidar.

Mantener siempre una actitud de seguridad: Haciendo ver a todos los presentes que entiendes los asuntos que se están tratando, aunque tengas dudas en alguno. Esto es clave para que todas las partes mantengan una actitud serena, si lo necesitas puedes apoyarte en el procurador, si tiene experiencia habrá visto de todo en la sala.