Todas las personas, tanto físicas como jurídicas, tienen la obligación de cumplir con una serie de obligaciones, como el pago de impuestos. En ocasiones, hace falta recurrir a un abogado para que asesore en este terreno o incluso asista a los procedimientos judiciales que surjan de estas obligaciones tributarias.

En caso de dudas o de querer realizar una consulta a un experto, ¿qué es mejor acudir a un abogado in-house o a un abogado fiscalista? La respuesta correcta sería depende. Si se es una persona física se deberá acudir a un abogado fiscalista, ya que el abogado in-house es para empresas. Sin embargo, esta no es la única diferencia entre ambos.

Diferencias entre abogado in-house y abogado fiscalista

Primero se ha de partir de la base de definir en qué consiste cada uno. Así el abogado fiscalista está especializado en Derecho Financiero y Tributario. Dicho de otro modo, es un experto que conoce los entresijos de todos los impuestos, tributos y tasas a los que está sujeto cualquier contribuyente. Por su parte, el abogado in-house es aquel que trabaja para una empresa, independientemente del sector de esta última y a la que presta asesoramiento legal.

Aquí podemos establecer las dos primeras diferencias. El abogado in-house solo atiende a las compañías, mientras que el abogado fiscalista puede asesorar a cualquier individuo, sea empresa o no. La segunda es sobre la materia de lo que asesoran. El abogado fiscalista solo trata la materia que tenga que ver con impuestos y otros temas fiscales, mientras que el abogado de empresa abarca muchos más asuntos. Es por ello que otra diferencia el área de conocimiento de cada uno de ellos.

Qué conocimientos debe tener un abogado fiscalista

Como especialista en el área fiscal necesita tener conocimientos de:

Economía. El tener conocimientos de economía le facilitará tener mejor control y entendimiento de las leyes que se han de aplicar.

Leyes. Ha de estar familiarizado con las leyes que existan en el país. Asimismo, ha de conocer cuáles han sido las reformas que se han realizado de estas leyes.

Estar al día. Las leyes no son estáticas, sino que van cambiando a medida que pasa el tiempo. Esto es debido a que necesitan dar respuesta a una sociedad que también es cambiante. Además, no solo se promulgan nuevas leyes, sino que también se revisan las que están en vigor. De ahí que sea tan importante estar al día con las novedades.

Fiscalidad Internacional y Tributación empresarial. El abogado fiscalista no solo ofrece asesoramiento a nivel nacional, sino que también puede hacerlo a nivel internacional. Por lo que también ha de estar informado sobre los tributos existentes en otros países.

Habilidades de un abogado in-house

Como abogado de empresa ha de tener conocimientos sobre:

Negocio. Ha de conocer al dedillo la empresa para la que trabaja. Esto implica conocer los productos o servicios que ofrece, los departamentos y plantilla que tiene, los proveedores, quiénes son los aliados clave, la estrategia empresarial, etc.

Saber comunicar. Debe saber sintetizar de forma muy breve aquellos aspectos clave, recomendaciones o soluciones que permitan a la empresa crecer.

Habilidad creativa. Antes de ofrecer cualquier tipo de solución, deberá conocer que será fácil ejecutar esa propuesta y que no va haber ningún tipo de problema jurídico.

Eficiencia. Ha de realizar aportes más allá de lo puramente jurídico.

Control de gastos. Esto quiere decir que ha de saber manejar un presupuesto. Debe saber el gasto que supone adoptar las medidas propuestas, ya que lo que se busca es que la empresa sea más rentable y no que acumule pérdidas.