Blog 'El Abogado'

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Qué hacer en caso de acoso laboral

En nuestra vida laboral solemos afrontar disputas o desacuerdos tanto con compañeros como con superiores, no obstante si la situación se va haciendo insostenible y existe una continua hostilidad hacia la persona, esta estará siendo víctima de acoso laboral o mobbing.

En España las cifras de denuncia por acoso laboral son bajas, posiblemente porque la víctima no lo identifica como tal, piensa que la ley no le respalda o teme perder el trabajo y enemistarse aún más esta relación ya de por sí tóxica.

Estas situaciones son sumamente complejas y difíciles afrontar ya que el único objetivo del acosador es mermar a la víctima psicológicamente hasta no dejarle más salida que la de abandonar su puesto de trabajo. Es por ello que el perfil de las víctimas de acoso laboral suele ser el de personas muy aptas para su trabajo (cosa que el acosador puede percibir como amenaza) pero de baja autoestima o atravesando un momento en el que son especialmente vulnerables.

Por ello identificar, informar, reunir pruebas y denunciar serán los paso a seguir.

En primer lugar, es importante saber que existen dos tipos de acoso: Vertical y horizontal; y que a su vez el acoso vertical puede ser descendente o ascendente.

El acoso laboral vertical descendente es el tipo de acoso laboral vertical más común ya que va de un superior a un trabajador de rango inferior. El acosador intentará por todos los medios que la víctima abandone su puesto utilizando su posición privilegiada para deteriorarla poco a poco.

El acoso laboral vertical ascendente, sucede cuando uno o varios trabajadores convierten a un superior en su víctima, ya bien por falta de liderazgo, respeto o porque es un mal superior, etc.

Por otro lado cuando hablamos de acoso laboral horizontal, nos referimos al que se da entre compañeros del mismo rango que intentarán menospreciar el trabajo de la víctima desprestigiándola frente a otros compañeros y superiores.

El insulto y el menosprecio mediante la ridiculización de las ideas, aportaciones y el trabajo de la víctima es un rasgo común. El objetivo es hacer que la víctima y terceros duden de sus capacidades. De este modo también se consigue aislarla para hacerla aún más vulnerable.

Esto suele ir junto a instrucciones desordenadas y explicaciones vagas sobre las tareas a desempeñar. Las órdenes confusas y la falta de ayuda ante una situación solo fortalecen ese sentimiento de ineptitud que va mermando la autoestima.

Suele jugarse con la carga de trabajo y la asignación de tareas. Suele darse el caso de asignar a la víctima tareas por debajo de su puesto que resulten más tediosas y para los que la persona está sobre cualificada. Por otro lado estaría la carga de trabajo. En este caso o bien puede dejarse a la persona que sufre acoso laboral sin nada que hacer (poniendo en duda la confianza que se tiene sobre ella) o sobrecargarla de tareas de forma indiscriminada e injusta para que el estrés acabe con ella.

Es común en el acoso laboral la falta de respeto al tiempo libre de esa persona, ya no solo en los descansos, sino también fuera de horas de trabajo.

Así mismo, y en relación al tiempo de trabajo, se puede producir acoso laboral mediante el cambio de horarios continuo, sin preaviso y destinados a que la víctima no pueda disfrutar de tiempo libre ya planeado o no pueda conciliar su trabajo con su vida laboral.

Si identificamos una o más pautas de las descritas anteriormente estamos si duda ante un caso de acoso laboral.

¿Qué hacer o cómo proceder entonces?

En primer lugar compartir con amigos, familiares o incluso compañeros la situación de acoso laboral ya que pueden encontrarse compañeros dispuestos a testificar llegado el momento.

Es importante denunciar y hacer llegar cualquier caso de acoso laboral al departamento de Recursos Humanos (RRHH) de la compañía. Ellos podrán indicar el proceder y ofrecerán el apoyo y la información necesarios a la víctima.

Al fin y al cabo, si se cuentan con pruebas (llamadas fuera de horario, informes médicos y psicológicos, emails vejatorios, etc) es recomendable denunciar ya que el acoso laboral está recogido como un delito y como tal está penado para el acosador y la víctima puede llegar a ser indemnizada.

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