“Quiero el divorcio”: son tres palabras que se dicen rápido, pero lo que viene tras de ellas puede ser largo y engorroso; o, por el contrario, sencillo y pacífico. Todo va a depender de si se trata de un divorcio contencioso o un divorcio de mutuo acuerdo. Las diferencias entre uno y otro son muchas.

Divorcio contencioso

El divorcio contencioso hace referencia al divorcio que se tramita a través de un litigio, sin que exista acuerdo por parte de los cónyuges en algunas o todas las condiciones para la disolución del matrimonio.

Se presenta cuando, ambos cónyuges tienen posiciones diferentes y necesitan  de la intermediación de un juez para establecer los aspectos que regularán la disolución matrimonial. En este tipo de divorcios, una de las partes inicia el proceso de divorcio sin que la contraparte esté de acuerdo.

Características de un divorcio contencioso

  • El procedimiento es más largo y más costoso, que una separación por mutuo acuerdo. Serán al menos, tres meses de proceso, en el mejor de los casos.
  • El desgaste emocional de los contendientes y sus familias puede llegar a ser severo.
  • La decisión final será tomada por un juez, por lo que ambas partes tienen una mayor incertidumbre y se arriesgan a no ver satisfechas sus expectativas.
  • Puede que una de las partes tenga un comportamiento agresivo, con actitudes que pueden retrasar el proceso, tales como: acoso, violencia doméstica, amenazas a la salud e integridad física, ocultar bienes, dañar propiedades, manchar la reputación del cónyuge, alejar a los hijos del padre o la madre, mentir, incurrir en daño psicológico, y en algunos casos violar lar órdenes del juez.

Divorcio de mutuo acuerdo

En este tipo de divorcio los cónyuges están de mutuo acuerdo para tramitar la disolución de la sociedad conyugal, y como aceptan todas las condiciones y términos, el proceso puede llegar a durar muy poco tiempo para la disolución.

Esta es la mejor manera de terminar con el matrimonio, no solo porque representa menos carga emocional para la extinta pareja, sino porque también agiliza la separación definitiva de manera más económica. Gracias al acuerdo de los aún esposos, no será necesario recurrir a instancias superiores, como la Corte.

Características de un divorcio de mutuo acuerdo

  • La distribución de los bienes es mucho más sencilla, pues son los propios cónyuges quienes informan su interés por cada bien o inmueble, con el consentimiento de ambas partes.
  • El tribunal solo deberá aceptar el documento sin necesidad de emitir mayores restricciones, o realizar una evaluación profunda, gracias a que se trata de una separación acordada previamente.
  • Su proceso es rápido: puede llegar a durar un mes.
  • La carga emocional es menor por no tener un enfrentamiento entre las partes para decidir quién se queda con los bienes o, peor aún, cómo será el proceso de régimen de visitas de hijos o mascotas.