Blog 'El Abogado'

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Cómo reclamar el impago de una factura

La morosidad es un problema común en la actualidad para las empresas en España, al ser emprendedor o autónomo, un cobro que no llega a realizarse supone una pérdida de liquidez y al acumularse, puede acabar con el negocio. En este artículo vamos a indagar y prevenir contra los impagos, y cómo realizar la reclamación pertinente del pago que corresponde.

Para empezar hay que ser precavido antes de aceptar un encargo. Se debe tener cuidado al elegir el proyecto, dependiendo del cliente o no, podría representar una pérdida o una ganancia. Antes de aceptar un proyecto de gran envergadura, compensación económica cuantiosa e interés, debemos investigar a la empresa que lo ofrece. Si se tiene el consejo de un especialista para realizar un informe de riesgo y solvencia, cuanto mejor.

Otro punto a tener en cuenta es el presupuesto, siempre debe ir detallado al máximo y especificar bien de qué se trata el trabajo y las condiciones de pago. Los documentos son el elemento principal para reclamar facturas impagadas a posteriori. Una manera de prevenir o sentirnos más confiados, es exigir que se pague una parte por adelantado (siempre que sea posible) y de este modo asegurar parte del pago y la confianza necesaria en la empresa en cuestión.

Antes de entrar en lo legal y lanzarnos de lleno de modo apresurado a reclamar, debemos escribir de modo sereno a la empresa para solicitar y comprobar que todos los datos intercambiados son correctos y pedir el pago prometido. Es posible que la empresa tenga algún tipo de retraso por problemas internos, o incluso que existan datos erróneos en la factura porque no hemos revisado bien el documento. Una vez sepamos que no hemos cometido ningún error y de este modo no nos precipitemos, ya es el momento de escribir a la empresa para reclamar el impago de la factura. Es muy importante que la reclamación quede escrita por si es necesario entrar en términos legales.

Si no obtenemos respuesta ni pago, deberemos insistir una y otra vez, enviando incluso cartas certificadas o cualquier documento para reunir pruebas en un ámbito legal. Si seguimos sin obtener lo reclamado, es hora de tomar medidas severas. Un método de reclamar impagos puede ser optar por pagar una compañía especializada en impagos, que a pesar de su precio, conseguirán minimizar las pérdidas. Sin embargo el método que veremos aquí explicado es el que se realiza a través de un proceso judicial. La Ley de Enjuiciamiento Civil propone distintas vías para reclamar una deuda:

Procedimiento monitorio, regulado en los artículos 812 y ss. de la LEC, no es preceptiva la intervención letrada. Con este procedimiento se reclaman créditos sin límite de cuantía y será necesario aportar las pruebas acumuladas y documentación acreditativa: facturas, partes, albaranes, contratos, presupuestos, correos electrónicos, cartas certificadas, etc. Todo lo que pueda considerarse de utilidad, el juez dará un plazo de 20 días al deudor para que pague o emita un alegato. Si la empresa o particular deudor se niegan, se continuará el proceso judicial hacia el procedimiento declarativo.

El procedimiento declarativo verbal. Se realiza a través de una demanda por letrado y procurador. El juez en este caso observará ambas partes, acreditadas por sus alegatos y tomará una decisión declarando o no la existencia de la deuda.

Procedimiento cambiario. En este caso, este procedimiento cubre deudas documentadas por letra de cambio, cheques o pagarés. Es un procedimiento ejecutivo, consecuente a los otros, para llevar a cabo el pago que designe el juzgado de manera conveniente si en 10 días desde el requerimiento no se ha pagado lo debido.

Ejecución de título no judicial. Otro procedimiento de ejecución para documentos no judiciales, como el caso de escrituras públicas.

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