¿Qué es el divorcio?
El divorcio es el procedimiento legal mediante el cual se disuelve el vínculo matrimonial existente entre dos personas, permitiendo que ambos cónyuges recuperen su estado civil de solteros y puedan contraer matrimonio nuevamente si así lo desean.
En España, el divorcio se regula principalmente en el Código Civil, especialmente en los artículos 85 y siguientes, así como en la legislación procesal correspondiente. Desde la reforma introducida por la Ley 15/2005, ya no es necesario alegar una causa específica para solicitar el divorcio, bastando con que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio, salvo determinadas situaciones excepcionales.
Regulación legal del divorcio en el Código Civil
El artículo 85 del Código Civil establece que: «El matrimonio se disuelve, cualquiera que sea la forma y el tiempo de su celebración, por la muerte o la declaración de fallecimiento de uno de los cónyuges y por el divorcio.»
Por su parte, el artículo 86 dispone que el divorcio se decretará judicialmente a petición de ambos cónyuges o de uno solo de ellos, siempre que concurran los requisitos legales establecidos.
La normativa vigente responde al principio de libertad personal, permitiendo que cualquier cónyuge pueda poner fin al matrimonio sin necesidad de justificar los motivos de su decisión.
Tipos de divorcio en España
Aunque el resultado jurídico es el mismo —la disolución del matrimonio—, existen diferentes modalidades de divorcio según la forma en que se tramite el procedimiento.
1. Divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo es la modalidad más rápida, económica y menos conflictiva.
Se produce cuando ambos cónyuges están conformes con la decisión de divorciarse y alcanzan acuerdos sobre las consecuencias derivadas de la ruptura.
Aspectos que deben regularse
Las partes deberán presentar un convenio regulador que contemple cuestiones como:
- Guarda y custodia de los hijos menores.
- Régimen de visitas y comunicaciones.
- Patria potestad.
- Pensión de alimentos.
- Uso de la vivienda familiar.
- Reparto de gastos extraordinarios.
- Pensión compensatoria, en su caso.
Ventajas del divorcio de mutuo acuerdo
- Menor coste económico.
- Tramitación más rápida.
- Menor desgaste emocional.
- Mayor capacidad de decisión de las partes.
- Reducción de futuros conflictos.
Cuando no existan hijos menores o personas con medidas de apoyo judicialmente establecidas a cargo de los cónyuges, el divorcio puede incluso formalizarse ante notario mediante escritura pública.
2. Divorcio contencioso
El divorcio contencioso tiene lugar cuando uno de los cónyuges no está de acuerdo con el divorcio o cuando existen discrepancias sobre las medidas que deben adoptarse tras la ruptura.
En este supuesto, será el juez quien determine las condiciones del divorcio después de analizar las pretensiones de ambas partes y las pruebas aportadas.
Cuándo suele producirse
Es frecuente en situaciones donde existe desacuerdo sobre:
- Custodia de los hijos.
- Régimen de visitas.
- Pensión de alimentos.
- Pensión compensatoria.
- Uso de la vivienda familiar.
- Liquidación del patrimonio común.
Características principales
- Procedimiento más largo.
- Mayor coste económico.
- Necesidad de celebrar juicio.
- Resolución impuesta por la autoridad judicial.
Por ello, siempre que sea posible, resulta recomendable intentar alcanzar acuerdos previos que permitan tramitar el divorcio de manera consensuada.
3. Divorcio ante notario
Desde la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, determinados divorcios pueden formalizarse ante notario.
Requisitos
Para optar por esta vía es necesario que:
- El divorcio sea de mutuo acuerdo.
- Hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
- No existan hijos menores no emancipados.
- No existan hijos mayores con discapacidad que dependan de los progenitores para el ejercicio de su capacidad jurídica.
Los cónyuges deberán comparecer personalmente asistidos por abogado y otorgar escritura pública en la que se incorpore el convenio regulador.
Ventajas
- Mayor rapidez.
- Menor carga burocrática.
- Evita la intervención judicial.
Efectos legales del divorcio
Una vez dictada la sentencia o formalizada la escritura pública correspondiente, el divorcio produce importantes consecuencias jurídicas.
Disolución del vínculo matrimonial
El principal efecto es la extinción definitiva del matrimonio.
Los excónyuges recuperan la plena libertad para contraer un nuevo matrimonio civil o religioso con efectos civiles.
Extinción del régimen económico matrimonial
Salvo que ya se hubiera producido anteriormente, el divorcio determina la disolución del régimen económico matrimonial vigente entre los cónyuges.
Posteriormente podrá llevarse a cabo la liquidación de los bienes comunes, especialmente cuando exista una sociedad de gananciales.
Medidas relativas a los hijos
Cuando existan hijos menores, deberán establecerse medidas destinadas a garantizar su bienestar, incluyendo:
- Custodia compartida o exclusiva.
- Régimen de visitas.
- Pensión de alimentos.
- Reparto de gastos extraordinarios.
En todas estas decisiones prevalecerá el interés superior del menor.
Pensión compensatoria
El artículo 97 del Código Civil contempla la posibilidad de que uno de los cónyuges tenga derecho a una pensión compensatoria cuando el divorcio le genere un desequilibrio económico en relación con la posición del otro.
La cuantía y duración dependerán de las circunstancias concretas de cada caso.
Diferencias entre separación y divorcio
Aunque suelen confundirse, separación y divorcio son figuras distintas.
Separación
- Suspende la vida en común.
- No disuelve el matrimonio.
- Los cónyuges continúan legalmente casados.
- No pueden volver a contraer matrimonio.
Divorcio
- Disuelve definitivamente el vínculo matrimonial.
- Permite volver a casarse.
- Produce efectos jurídicos permanentes respecto al estado civil.
La importancia del asesoramiento jurídico especializado
Cada divorcio presenta circunstancias personales, familiares y patrimoniales diferentes. Por ello, contar con el asesoramiento de un abogado especializado en Derecho de Familia resulta fundamental para proteger los intereses de todas las partes implicadas y garantizar que el procedimiento se desarrolle con las máximas garantías jurídicas.
Un adecuado asesoramiento permite valorar la opción más conveniente, negociar acuerdos equilibrados y evitar conflictos futuros que puedan afectar tanto a los cónyuges como a los hijos.


