Blog 'El Abogado'

Blog "El Abogado"

El defensor del vínculo y su misión de defender el matrimonio

Si estás casado y quieres pedir la nulidad matrimonial eclesiástica deberás conocer todos los detalles de este proceso.

Y en este sentido, el Defensor del Vínculo ocupa un cargo de suma importancia en la defensa del matrimonio.

¿Conoces cuáles son sus funciones? ¿Sabes quién puede desempeñar este cargo? ¿Y quién lo nombra?

A continuación te contamos el papel que desempeña esta figura en cualquier proceso de nulidad canónica.

Vamos a comenzar por entender qué es la nulidad matrimonial. De hecho, esta se establece cuando existe alguna causa que permite probar que entre un hombre y una mujer, por diversas razones, nunca existió matrimonio.

Entre estas causas se encuentran:

  • Nulidades derivadas de impedimentos (por circunstancias personales como no tener la edad necesaria; por causas jurídicas como disparidad de cultos; por delitos como rapto o crimen; por razón de parentesco como el de consanguinidad)
  • Nulidades por vicio de consentimiento
  • Nulidades por defecto de forma

Sea por una razón u otra, la nulidad matrimonial es la invalidación de un matrimonio porque en su celebración han existido o se han producido vicios o defectos esenciales que impiden que el mismo pueda surtir efectos. Se diferencia del divorcio, por cuanto en este último se disuelve un matrimonio válido por voluntad de uno o ambos cónyuges.

Pasos para iniciar una demanda de nulidad

Conocidas las diferencias entre nulidad y divorcio, pasemos a conocer los pasos a seguir para iniciar una demanda de nulidad:

Y el primero de ellos es acudir al tribunal eclesiástico de la diócesis donde se celebró la boda. El demandante deberá elegir un abogado especialista en derecho matrimonial canónico.

  1. Presentar una demanda de nulidad
  2. Fijar los capítulos por lo que se solicita la nulidad
  3. Declarar ante el Tribunal los esposos, testigos y Defensor del Vínculo
  4. Realizar las pericias psicológicas o psiquiátricas sin son necesarias

Pues bien, el Defensor del Vínculo es la persona que va a defender durante el juicio el matrimonio. Ha de ser nombrado en cada diócesis para actuar en todas las causas en que se discute la nulidad o disolución de un matrimonio. De hecho, si no ha sido citado en estas causas los actos son nulos.

Por oficio, debe proponer y manifestar todo lo que puede aducirse razonablemente contra este proceso y defender siempre la validez del matrimonio, validez que se presume legalmente. Y es que el Defensor del Vínculo nunca puede actuar a favor de la nulidad del matrimonio. Si en algún caso particular no tuviera nada que proponer o exponer contra la nulidad, puede remitirse a la justicia del tribunal.

¿Cómo lo hace? Exponiendo todos los argumentos, rebatiendo las pruebas y conclusiones del abogado de la parte que solicita la nulidad, con el fin de que se lleve un proceso justo y la validez presumida del matrimonio.

  • Respondiendo al ser notificado del escrito de demanda de nulidad y el alegato en derecho presentado por el abogado que representa a la parte actora, contestando a la réplica que haga esta si lo estima conveniente.
  • Presentando observaciones en el proceso más breve ante el Obispo, en el plazo de 15 días.

¿Cuáles son los derechos del Defensor del Vínculo?

Entre los derechos de esta figura se encuentran:

  • estar presente en las declaraciones de las partes, testigos y peritos
  • examinar las actas judiciales aun cuando no hayan sido publicadas. También los documentos presentados por las partes
  • ser notificado del cuerpo íntegro de la sentencia
  • interponer querella de nulidad o apelación contra la sentencia que declara la nulidad del matrimonio, por considerarla injusta

A pesar de ser una parte pública el Defensor del Vínculo goza de los mismo derechos de una parte en el proceso y aún mayor, ya que es quien tiene la última palabra en todas las alegaciones que se presenten antes del fallo.

Sin esta figura no habría una garantía del principio de indisolubilidad de los matrimonios que se someten a un proceso de nulidad canónica.

El oficio del Defensor del Vínculo tiene su fundamento en el canon 1432 del Código de Derecho Canónico y es nombrado por el Obispo. Los tres requisitos que debe reunir una persona para que un obispo la nombre Defensor del Vínculo son:

  • Ser clérigo o laico de buena fama
  • Doctor o licenciado en derecho canónico
  • De probada prudencia y celo por la justicia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*